Spain




Esta es la Historia de Spain
(pa los amigos, España),
de Tharsis a la Catarsis
que ya nos va haciendo falta.
Hablaremos de la Patria
y también de las patrañas;
tres mil años repartiendo
nuestra magia... y nuestra mafia.
Me vi a meté en el asunto,
que si no nos dan las tantas,
que aquí son breves los chistes
pero eternas las desgracias.
Hasta Cádiz los fenicios
nos llegaron pa fundarla,
y dijeron los thartessos:
¡largarse con vuestras barcas!
Los fenicios daban tortas,
los thartessos daban... tartas,
y unas copitas de vino
porque si no te atragantas.
También estaban los celtas,
que entonces ya se fumaba:
los extinguió Zapatero
con la ley que se inventara.
Romanos, etruscos, íberos...
De toas partes nos llegaban.
Normal que vengan sabiendo
qué buenas son nuestras playas.
También llegaron los griegos,
que a muchos ya les gustaba;
¡qué gusto que me da el griego
pero con una cuchara!
Total, que pasando el tiempo
llegan las tropas romanas
a esta tierra de conejos
que así es como nos llamaban,
sin que les diera vergüenza
decirnos lo que buscaban.
Tras ser derrotado Aníbal,
se marchó... ¡Po que se vaya,
que a mí no me van las gentes
que comen carnes humanas!
Total, que nace Jesús
(no yo, el que resucitara)
y al convertirno en cristiano...
¡qué de goles se marcaban!
Pero unos siglos después
nos llegan las tropas bárbaras...
¡Ay, Bárbara de mi vida,
qué precioso par de cachas!
Y luego llegan los árabes...
¡Joé, tos nos conquistaban!
¡Ni que fuera la Península
el jardín de la Bernarda!
Los árabes nos dejaron
esa Alhambra de Granada
y esa Mezquita de Córdoba.
Eran gente culta y sabia,
aunque un poquito chalaos:
¡el vino ni lo probaban!
¡España está dividida!
¡España está separada!
(¡Han pasao ochocientos años
y toavía no ha cambiao nada!)
Llega al fin la Reconquista:
todas las tropas cristianas
van barriendo desde el norte...
¡Otro barrido haría falta
en algunos ministerios
y oficinas de la banca!
En fin, que nos rejuntamos...
Bueno, es lo que aparentaba,
que hay algunos que se unen
para ver si se separan.
A las personas judías
las expulsamos de España;
bueno, a todas menos una
que en la cruz sigue clavada.
Y llega el Siglo de Oro,
que de oro se llamaba
porque en las minas de América
ni una pepita dejaban.
Calderón, Cervantes, Góngora,
Santa Teresa de Ávila...
escribieron esas joyas
que leen en tierras extrañas.
Duques, condes y marqueses
se expanden por todo el mapa
y extienden su señorío...
¡Amo a ve cuándo se largan!
A la misma Filipinas
llega la cultura hispana...
¡Pobrecitos filipinos!
¡Con lo tranquilo que estaban!
Luego la Armada Invencible
(aunque de invencible, nada)
cayó cerca de Inglaterra...
¡Yo no sé por qué se calla,
que a muchos que yo conozco
no los calla ni la Armada!
En fin, que llegan las Cortes
(que no los cortes de mangas,
ni Cortes de la Frontera
y ni los cortes de agua),
que son las Cortes de Cádiz;
¡comienza una nueva España!
¡Hasta que con los recortes
alguno se la cargara!
Se independiza Argentina,
se independiza Caracas,
se independiza mi niño
porque el hombre ya trabaja;
se independiza Perú,
Costa Rica, Nicaragua...
¡y al que se independizó,
otra vez lo tengo en casa!
Se independiza Colombia
y Méjico y Guatemala
y también los filipinos
y también los de La Habana...
Y Artur Mas grita indignado:
¡y con nosaltres, qué pasa!
Nos conduce al Siglo XX
renovadas esperanzas...
¡Empieza to mu bonito
y después nada de nada!
Llega una nueva república,
la de Zamora y Azaña
para arreglar el país...
¡Vamo a ve si hacen la hazaña!
Mas un vil levantamiento
enfrenta a las dos Españas,
hasta que una dictadura
sin compasión nos implanta
uno que dice ser Franco,
que, más que franco, era un facha.
Pero llega el rey Juan Carlos,
el príncipe y las infantas,
Suárez, Carrillo, González
y Roca y Pujol y Fraga...
Bueno, unos, más que llegar,
en realidá es que ya estaban...
Las ansias de libertad
al fin se ven realizadas,
hasta que Tejero intenta
cargarse la democracia.
¡Al suelo, coño!, le grita
a todos los de la Cámara...
Y un olor desagradable
inunda toda la sala.
Pero Suárez, valiente,
al vil traidor se le encara
y le grita al hombre verde:
¡madura, con to tus castas,
y quítate ese sombrero
que parece un matavacas!
Luego nos llega la Expo
y también las Olimpiadas
(esas que alguno aprovecha
pa colgarse más medallas),
van surgiendo nuevos retos,
van surgiendo... ¡nuevas mafias!
Y triunfa el gran Almodóvar
con sus películas mala...
malamente valoradas
por gentes muy mal pensadas.
Y después llega el Aznar...
¿Aznar? ¡Ojú, pasa página!
Pasemos a Zapatero...
¡Po mejó vuelve a pasarla!
Pues hablemos del Rajoy
y esta España recortada...
¡Amo a ver si se recorta
un poco sus partes bajas!
Bueno, de momento, amigos
y amigas, aquí se acaba
la historia de mi país...
¡Ya veremos si se alarga!
Muy contento yo me quedo
si a quien escucha le agrada
la forma en que la conté,
que si los males te atacan
es conveniente afrontarlos
con una pizca de gracia!
¡Que tengas salud, trabajo
y amor! ¡Y que viva España!

Jesús María Bustelo Acevedo

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